NEUROCIENCIA, EMPRESA Y MARKETING por Dra. Lucía Sutil

martes, 19 de marzo de 2013

COMPETENCIAS EN EL NUEVO MANAGEMENT: NEUROMANAGER



Los desafíos que tienen que vencerse en el tejido empresarial en el nuevo siglo, dejan inoperativas las antiguas formas de enfrentarse a las competencias de planificar, organizar, dirigir, liderar y controlar. Dichas competencias tienen que adaptarse a una organización concebida como una estructura viva, por tanto, impredecible; donde convergen la objetividad y la subjetividad, lo lógico con lo ilógico, lo lineal y lo no-lineal, el orden y el caos, todo ello teñido por el hecho de que el proceso del observador, afecta a lo observado. Para todo ello se necesitan, además de adaptar las viejas competencias, desarrollar nuevas, basadas en el mismo paradigma con el que se concibe la nueva empresa.
Las nuevas competencias que tienen que desarrollarse en el management del siglo XXI, parten del nuevo paradigma de ver el universo: el cuántico, donde la energía es la estrella, por tanto la causa principal de lo que nos sucede, pasando a un segundo plano los aspectos materiales. Pero esta nueva visión que aportan los hallazgos nuevos de la ciencia (física cuántica) están basados en su mayoría en la sabiduría de siglos pasados. La diferencia estriba que ahora tenemos soporte científico para apoyarnos en lo que los sabios utilizaban para tener éxito en la vida.  Dichas competencias son: 
  • Desarrollar una amplitud de miras.
  • Conciencia Paradójica.
  • Nivel alto de energía vital.
  • Conocimiento intuitivo.
  • Impecabilidad.
Comenzamos reflexionando sobre la primera:
·         Desarrollar una amplitud de miras: Esta competencia está íntimamente relacionada con el primer desafío: La forma en que percibe la realidad. Un cuerpo experimental en psicología señala que a la hora de enfrentarse a la realidad más del 80% de lo que percibimos está en función de nuestras creencias internas.

“Dos jóvenes monjes salieron por primera vez de su monasterio para realizar un viaje.
Su mentor los advirtió de los peligros del mundo y especialmente les previno para que evitaran el contacto con mujeres dada su juventud e inexperiencia.
Cerca del vado de un río escucharon los lamentos de alguien pidiendo ayuda.
Uno de los monjes se acercó a unos matorrales y vio a una mujer herida y desnuda.
El monje la cargó en brazos y cruzó con ella el río hasta llevarla a un pueblo cercano en el que la asistieron.
Durante este recorrido el otro monje no paró de recriminarlo. Una vez que salieron de aquel pueblo y reemprendieron la marcha las recriminaciones no cesaron.
- ¡ Has llevado a una mujer en brazos ¡ ¡ Y además estaba desnuda ! ¡ El mentor nos advirtió de que ni siquiera nos acercásemos a ellas y tú la has cargado en brazos !

Y así continuó durante varias leguas hasta que el monje compasivo se cansó de escucharlo y le contestó.
- Yo solté a la mujer cuando llegamos al pueblo, pero tú aun la llevas encima”.
Este cuento budista, nos deja claro que lo que tenemos dentro de nosotros se refleja en la forma de percibir el mundo. Por lo tanto, las creencias que tiene un empresario refuerzan sus percepciones y estás nuevamente refuerzan sus creencias. Entra así en un círculo quedando atrapado en el pasado, repitiendo la forma de solucionar los problemas, a la hora de tomar decisiones, tiende a tener en cuenta las mismas opciones, de la misma forma, desperdiciando oportunidades nuevas que le permitan ver distintas soluciones. Las creencias se pueden producir a nivel consciente, aunque una vez incorporadas pueden actuar a nivel inconsciente que es difícil de manejar. En esta competencia se trata de que los empresarios tengan la capacidad de aprender a ser más conscientes de sus creencias y a modificarlas, modificándose así su percepción de la realidad.
 Esta competencia permitirá que el empresario pueda seleccionar conscientemente sus creencias permitiéndole prestar atención a otros estímulos de la realidad que antes no podía ver, proporcionándole así una nueva visión del problema, de la dificultad o de puntos a tener en cuenta a la hora de tomar una decisión. 


domingo, 10 de marzo de 2013

¿VIVIR O SOBREVIVIR ANTE LA INCERTIDUMBRE ACTUAL EN EL TEJIDO EMPRESARIAL?


Ante una situación en la que nos enfrentamos a un acontecimiento que nos produce temor, no sabemos cómo reaccionaremos. En esta época  que nos ha tocado vivir de cambios permanentes, el ser humano siempre se ha preocupado por adaptarse a la realidad y sobrevivir. Ya, nuestros antepasados nos lo enseñaron .  Ante la incertidumbre aparece el miedo provocándonos un bloqueo. Momento en que el cerebro instintivo (el más antiguo) entra en función y nos activa los mecanismos de supervivencia. Toma las riendas de nuestra conducta el inconsciente manteniendo al margen a la voluntad e intelecto. Tenemos reacciones primarias de bloqueo, huida o ataque.
Esta situación de miedo también se vive en las empresas actualmente, donde la crisis amenaza con quiebras empresariales y despidos de los empleados.
Las neurociencias explican el circuito del miedo de la siguiente manera: Ante el estímulo la razón nos abandona y toma el control del cerebro el sistema emocional (límbico) que como se ha explicado anteriormente, la información la recibe primero, debido a la rapidez de la velocidad de información. El sistema límbico invade y bloquea a la corteza prefrontal,  que es la encargada las funciones operativas. El resultado es que el individuo se bloquea y desorganiza la conducta, lo que lleva a una destrucción de la motivación. 
Si le damos la vuelta a la situación y en vez de miedo, la vivenciamos como oportunidades que se nos brindan, se activa en nuestro cerebro el circuito responsable de la motivación, que excluye el miedo; liberando así, el bloqueo que se nos produce y abriéndolo a procesos creativos.. Con este cambio de postura, activaremos el circuito cerebral responsable de la motivación, que excluye el miedo. De esta manera, podemos poner en marcha nuestro liderazgo, aceptamos la incertidumbre. Liberando así, el bloqueo que se nos produce en la mente y abrimos los procesos creativos. Y si finalmente, no podemos aceptar lo que nos viene, siempre tendremos la oportunidad de cambiarlo.
La mejor manera de manejar, controlar y dominar la incertidumbre, es dirigirla. Si no sé lo que va a suceder sí puedo yo provocar lo que quiero que suceda y así tengo la dirección de los hechos. Sirva de ejemplo cómo en una época determinada que la demanda solicitaba tiendas de videoclub, proliferaban en nuestra ciudad, posteriormente la demanda fue de locales de cambio de dinero y se cambiaba de negocio, etc. Si no me va bien con un negocio, me anticipo y antes de fracasar y cerrar lo cambio por otro que la sociedad demanda.

domingo, 3 de marzo de 2013

¿LOS INCENTIVOS ELEVADOS INCREMENTAN LA PRODUCTIVIDAD LABORAL?

Es lógico pensar que si nos ofrecen un elevado incentivo en nuestro trabajo la motivación se elevará e incrementaremos nuestra productividad. ¿Pero realmente sucede esto? ¿Es lo que se plantearon en el mundo financiero los grandes bancos y cajas de ahorros en la primera década de siglo XXI? Para dar respuesta a esto el economista Dan Ariely y colaboradores se plantearon evaluar la rentabilidad del recurso a los incentivos financieros para incrementar el rendimiento (Dan Ariely, Uri Gneezy, George Loewentein y Nina Mazar, "Large Stakes and Big Mistakes", The Review of Economic Studies 76, vol. 2 (2009), pp. 451-469).
Concretamente lo que querían comprobar es que si se ofrecían primas muy elevadas a un directivo se incrementaba el rendimiento. Esperaban, basándose en la lógica, que a mayor recompensa, mayor motivación y mayor rendimiento. Aunque, no descartaban el resultado contrario. Les pidieron a un grupo  de directivos financieros la siguiente propuesta: resolver unas tareas cognitivas que requerían creatividad, concentración, memoria y capacidad para resolver problemas. Si estas las realizaban correctamente recibían un incentivo económico.
Dividieron a los directivos en tres grupos en función de la cantidad de incentivos recibidos de la siguiente manera:
  • Grupo A: Se les ofrecía un incentivo pequeño, equivalente a un día de trabajo de su salario habitual.
  • Grupo B: Se le ofrecía un incentivo mediano, equivalente a dos semanas de su salario habitual.
  • Grupo C: Se les ofrecía un incentivo muy alto, equivalente a cinco meses de su salario habitual.
Los resultados indicaron que a los directivos que recibieron el incentivo muy alto (Grupo C), obtuvieron un rendimiento muy bajo. Mientras que el grupo B (incentivo medio), fueron los que más incrementaron su rendimiento. De igual forma este resultado fue similar con el grupo A.

Concluyeron que " Usar dinero para motivar a las personas es un arma de doble filo. Los incentivos bajos o moderados pueden resultar útiles en el caso de tareas que requieren capacidad cognitiva. Pero cuando el incentivo es muy elevado puede desviar la mayor parte de la atención y, por lo tanto, distraer la mente de la persona con fantasías sobre la recompensa. Esto puede generar estrés y acabar reduciendo el nivel de rendimiento".
¿Es esto lo que ha sucedido a los dirigentes de las Cajas de Ahorros en estos tiempos? ¿Tendrían que tener los grandes financieros en cuenta los resultados de este experimento?

domingo, 17 de febrero de 2013

LA PRIMERA TITULACIÓN OFICIAL DE POSTGRADO EN EUROPA EN NEUROCIENCIAS APLICADAS A LA EMPRESA, EN LA UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS.

El pasado día 14 de febrero se inaguró el Foro de Postgrado en IFEMA  Madrid, donde se dieron cita todas las universidades y estudiantes que han finalizado los grados para estudiar las ofertas que se presentan de másteres y titulaciones propias para completar sus estudios.

En este entorno se encontró que la Universidad Rey Juan Carlos oferta para el curso 2013-14 La primera titulación oficial de postgrado en Europa en  NEUROCIENCIAS APLICADAS A LA EMPRESA, EN LA UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS. El "MÁSTER UNIVERSITARIO DESARROLLO DE TECNICAS NEUROCOGNITIVAS EN ORGANIZACIONES EMPRESARIALES: NEUROMANAGEMENT"



 La aplicación de las neurociencias cognitivas a la dirección de organizaciones permite conectar con nuevos campos de conocimiento que permiten incrementar la eficacia en el liderazgo de equipos y la certeza en la toma de decisiones, formar a las personas con técnicas más eficaces, desarrollar acciones comerciales más efectivas, y establecer una mejor relación con las personas y el mercado.

Para ver el programa del Máster completo y más información, http://www.neurocienciaempresaymarketing.es/wordpress/



lunes, 11 de febrero de 2013

IMPECABILIDAD Y TRANSPARENCIA: DOS COMPETENCIAS EN EL NUEVO PARADIGMA EMPRESARIAL.


En la actualidad se impone en el tejido empresarial, social y político  una nueva forma de abarcar la dirección empresarial y las organizaciones actuando con  transparencia e impecabilidad. Desde el nuevo paradigma empresarial, se proponen estas competencias para el empresario y el directivo.
Desde el paradigma cuántico, cuando un directivo toma una decisión ha de ser consciente y responsable porque tiene que tener en cuenta que dicha decisión no sólo influye en la probabilidad de futuras decisiones sino también, debido a la interconexión cuántica interpersonal, afecta a las posibilidades futuras de los demás. Esta competencia está basada en la premisa que todo en el universo es parte de un todo interconectado, en el que cada fracción influye al todo y el todo es influido por cualquier parte.
De esta forma se activa en el empresario una forma de actuar consciente y responsable. Sus colaboradores, el personal de base, sus clientes, y todo su entorno están interrelacionados con él, con la organización. Rompe este concepto con la vieja creencia que por un lado el empresario es el que pone los recursos y se lleva los beneficios y el empleado es el que pone la mano de obra y se olvida del resto. La empresa es responsabilidad de todos, cada uno aporta su función, pero que la empresa funcione correctamente es misión de todos. Cada uno de los integrantes de esa empresa tienen parte activa en la responsabilidad, el trabajador porque si se cierra la empresa se queda sin trabajo necesita implicarse en el negocio y empresario porque si no cuida a su personal se marchará a otra empresa o bien no estarán motivados e implicados en su desarrollo y crecimiento. Así todos trabajan juntos para el bien común.
Otra implicación empresarial de esta competencia es su actuación sobre la responsabilidad social en la toma de decisiones. Continuando con el supuesto del universo, si todo está íntimamente interconectado la acción de una persona tiene un efecto en ella misma, es decir, a su vez también se convierte en receptora de sus propias emisiones. El conocido efecto boomerang. Por tanto, si un empresario quiere prosperidad y éxito en una empresa, ella misma tendrá que dar y servir y en esa proporción recibirá en su empresa y de sus trabajadores. Un ejemplo que casi todos hemos vivido siendo empleados o empresarios. En la empresa hay un problema que necesita resolverse con urgencia, el jefe de equipo nos pide que nos quedemos más horas fuera del horario laboral, y que no sabe si va a poder compensarnos económicamente o con tiempo libre, dada la situación que se vive en la empresa. Ante este supuesto, el jefe de equipo se puede quedar con los empleados y trabajar codo a codo hasta solucionar el problema o marcharse y que se queden los empleados. En el primer caso es muy probable que todos acepten las condiciones. En el segundo caso es más difícil ya que el directivo implicado actúa de una manera incoherente entre lo que dice y hace.
¿Apostamos por unos directivos conscientes que actúen con transparencia e impecabilidad en pleno siglo XXI, dónde se está implementando en empresas y organizaciones de éxito el paradigma cuántico?


domingo, 27 de enero de 2013

EMPRESA Y EMPRESARIOS ¿ CON O SIN CONCIENCIA?


El marco y la estructura de la sociedad industrial-mecanicista están siendo desplazados por formas tan diferentes como las que experimentó la humanidad durante la transición de la sociedad medieval a la moderna.
La nueva fuente de riqueza en el tejido empresarial es el saber, el conocimiento humano incorporado en el ser humano. Dicho saber debe ser anexionado a cualquier otro factor tradicional de producción, comercio, trabajo y capital.
Estamos entrando en una era completamente diferente a las anteriores. El gran cambio está marcado por la transición entre las creencias de la sociedad industrial caracterizada por supuestos mecanicistas y las de la sociedad del conocimiento vivo, como sinónimo de saber.
Ya no es suficiente con acumular información o conocer, ahora es necesario saber.
La diferencia estriba en que estar informado es adquirir conocimientos "desde fuera", es decir, conocimientos prestados, mientras que saber significa incorporar el conocimiento cambiándonos consecuentemente a nosotros mismos y mutándose ese conocimiento en sabiduría. Y, ¿cuál sería la diferencia? La respuesta es clara, la sabiduría lleva implícita un estado mental más equilibrado, tranquilo y satisfactorio en el que los estados de ansiedad, insatisfacción y presión no tienen fácil cabida. Además la sabiduría es mucho más operativa que el mero conocimiento.
Dicho de otro modo, la sabiduría, a través de la comprensión del conocimiento, sí es capaz de cambiar a una persona, el conocimiento por sí mismo, no.
Hay que comprender que no estamos, como algunos pensadores suponen, simplemente ante una actualización de la tecnología.
El saber implica un cambio en la propia persona, una evolución del ser.
Pero no se puede hablar del “saber” sin tener conciencia. Y curiosamente, el ser humano, y en este caso concreto, el directivo u operario, menos del 2% de las operaciones mentales que vivencia son conscientes.


El Dr. Kofman, prestigioso economista, propone la idea de la empresa y empresario consciente, donde apunta la importancia que tiene para el directivo estar atento al mundo interior, sin dejar de perder de vista al mundo exterior. Esto le permite adaptarse y actuar para potenciar su vida, y con ello fluir en el devenir de su empresa.
Denomina así a la empresa consciente, como la organización “donde las personas tienen los objetivos alineados con sus valores de  servir al mundo y obtener a cambio de ese servicio la energía necesaria para seguir subsistiendo y crecer. Favoreciendo el desarrollo de la consciencia”.

domingo, 13 de enero de 2013

EN BUSCA DEL GEN DEL EMPRENDEDOR……. DE LA NEUROECONOMIA A LAGENOECONOMIA.



Los economistas tampoco se libran de la influencia de la neurociencia en su campo. En este siglo XXI empiezan a tener en cuenta el funcionamiento del cerebro  ante un estímulo financiero.Los expertos en economía han ampliado las fronteras de su ámbito de investigación sobre modelos económicos, buscando en otras áreas de la ciencia argumentos con los que alimentarse.Y han descubierto nuevas bases analíticas con las que poder prever los comportamientos, los sentimientos o las intuiciones de los individuos en la toma de decisiones comerciales y económicas, dando lugar a un nuevo campo de estudio llamado "Genoeconomía".

El objetivo principal de "la genoeconomía" consiste en estudiar cómo las diferencias genéticas individuales pueden influenciar, a través de su interacción con el ambiente y el comportamiento económico humano.

Esta disciplina comenzó a mediados del siglo XX, cuando, en los estudios clásicos de gemelos, se empezaron a considerar algunos caracteres (llamados “fenotipos” en términos técnicos) relacionados, directa o indirectamente, con la economía (Jobling y col. 2004; Benjamin y col. 2012). Estas investigaciones apuntaban contribuciones genéticas relativamente importantes a fenotipos como los ingresos, el cociente intelectual, el nivel educativo, la tendencia a afrontar riesgos, el comportamiento emprendedor y muchas otras características socio-económicas (Martin y col. 1997; Boonsma y col. 2002; Bouchard y col. 2003; Bouchard 2004).

Estos estudios ayuda a contextualizar décadas de investigación en genética del comportamiento y neurociencia. Por ejemplo, los niveles en sangre de determinadas hormonas, como la testosterona o la oxitocina, se han correlacionado con el comportamiento de los participantes en juegos económicos (Kosfeld et al. 2005; Aan het Rot y col. 2006). Así pues, tiene sentido plantearnos la hipótesis de que los individuos con diferentes niveles basales de ciertas hormonas (niveles que, ciertamente, están bajo la influencia de los genes) pueden tener tendencia a mostrar diferentes comportamientos económicos en determinados experimentos.
Podemos decir que el emprendedor ¿nace o se hace?, ¿desde la aplicación de la neurociencia, biología y la conducta humana se puede colaborar al desarrollo de las personas emprendedoras, facilitándoles la labor?